Uno de los hechos más intrínsicamente perversos, dentro del desastre económico, intelectual y social que Zapatero representa, es la patraña sobre la fortaleza de su política social, desmentida día a día por el incremento imparable de la desigualdad entre los españoles. El tema es ya tan extremo que la cruda realidad de cientos de miles de familias nos devuelve a las páginas más oscuras de nuestra historia, con 1,6 millones de parados tirados en la cuneta, sin prestación ni subvención alguna; con los comedores de Caritas desbordados e incapaces de atender ya a todos los necesitados; con miles de personas buscando cada noche comida en los cubos de la basura de los supermercados, o con situaciones como la que acaba de ocurrir en Alicante, donde se ha hecho un llamamiento para encontrar familias de acogida para 150 niños, a los que sus padres no pueden dar de comer.
Aparte de su sectarismo e incompetencia, este océano de injusticia en el reparto de la renta y la riqueza creadas, es la gran seña de identidad del socialismo español. Desde su distribución funcional -donde la “política social” de Zapatero ha dado un vuelco a la distribución primaria de la renta a favor del capital y en contra de los salarios- a la distribución personal -donde la “política de igualdad” de Zapatero ha conducido a que en la época de las vacas gordas un 60% de las familias perdiera renta real-, o a la distribución territorial -donde la “política de solidaridad” de Zapatero ha conducido a que las diferencias de renta entre las regiones se hayan incrementado en lugar de disminuir.
La distribución territorial: la vuelta de las dos Españas
Uno de los mitos más extendidos entre los políticos de uno y otro signo es que el Estado de las Autonomías ha reducido las diferencias de renta “per cápita” entre las regiones españolas. Así lo expondría Zapatero hace unos meses en el debate del Estado de la Nación. Nada más lejos de la realidad. La desigualdad territorial se mide con el número de CCAA cuya renta “per capita” supera la media nacional y con las que tiene una renta un 90% inferior a la media. En 1975, cuando aún no existían autonomías había 11 regiones o CCAA que superaban la media nacional y hoy, 33 años después, éstas se han reducido a ocho; mientras que el número de CCAA con renta inferior al 90% de la media ha pasado de solo seis en 1975 a ocho en 2008.
lunes, 23 de noviembre de 2009
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